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Una Esquina Con Historia En La Romana: Francisco Richiez Con Calle Duarte

Una Esquina Con Historia En La Romana: Francisco Richiez Con Calle Duarte

La Romana, R.D.- La intersección de la calle Duarte con la Francisco Richiez Ducoudray es una de las esquinas más emblemáticas de la ciudad. En esa casa de esquina que se ve en la foto originalmente estaba el restaurante del señor Pedro Ureña, a quien le apodaban Pedro Bragueta.

Luego allí se estableció la mueblería La Regia y Mella, administrada por el señor Leonel Caraballo. Luego Leonel Caraballo abrió su propia mueblería en la Castillo Marquez con Eugenio A. Miranda donde luego funcionó La Horchata, frente a la residencia de don Cundo Gil.

La Regia y Mella pasó a ser administrada por la señora Numidia Pimentel. En ese mismo lugar más adelante se estableció la mueblería Amparo de la familia Baez. Actualmente en esa esquina están los laboratorios Amadita.

En la casa de madera a la izquierda y que apenas puede verse, vivía don Puro Morales con su familia. Allí también estuvo “La Esquina de Wanda”. En ese lugar más tarde se construiría un nuevo edificio hoy ocupado por la papelería Romana.En la esquina sureste donde hoy está la Casa de la Cultura estaba el liceo secundario Aristides Garcia Mella antes de que este se trasladara a su nuevo local en la calle Gregorio Luperón.

Y justamente al frente estaba la oficina del abogado Luis Morales Garrido. Luego se instaló allí el doctor Suero Marquez y en la actualidad allí funciona el Pica Pollo Rodriguez.

En la siguiente esquina, siguiendo la dirección en la que se desplaza la guaguita de la foto, a mano izquierda estaba la residencia del doctor Francisco Gonzalvo, donde hoy está el restaurante Chinois. En la esquina del frente estaba la residencia de los esposos doctor Teodoro Pujos y la profesora Olga Morató de Pujols.

A seguidas había una entrada por la que se bajaba al muelle de La Cueva. Esa bajada ha sido obstruida por la construcción de viviendas. Próximo a esa entrada hacia la derecha en la calle Benito Monción, estaba la casa de doña Guillermina, luchadora mujer que se dedicaba a poner inyecciones a domicilio.

La recordamos al volante de su pequeñísimo (pequeñísimo para la época) Fiat 600 recorriendo las calles de la ciudad.

P.S. La primera foto es de finales de los 60s o principios de los 70s. La segunda es más reciente, del 2010 aprox. (Datos actualizados por los amigo Ludwig Van Rodriguez y Felín Rodriguez).

Fuente: La Romana Calle Arriba Calle Abajo